Ensayo: “Ley Emilia”
El
día domingo 20 de enero del presente año y dramático y doloroso hecho ocurrido en la comuna de Vitacura, un
fatídico accidente, con fatal resultado, queda
como víctima una pequeña niña llamada Emilia Silva Figueroa, con tan
solo 9 meses de edad. La familia conducía bajos los excesos de velocidad, cada
ocupante del automóvil con sus respectivos cinturones de seguridad, la pequeña
en su silla, cuando se detienen en un semáforo en rojo, sin embargo fueron
impactados con gran fuerza por una camioneta conducida por un hombre en estado
de ebriedad, identificado como Nelson Fariña. La pequeña fue trasladada al
centro asistencial, falleciendo momentos más tarde. El hombre causante de esta
tragedia solo se le condeno a arresto domiciliario, y orden de arraigo,
mientras espera ser formalizado.
Los
hechos causados por el conductor el señor Fariña, son repudiables y deberían
tener todo el peso de la ley, en palabras simples, el cometió uno de los
delitos que deberían tener la mayor pena, sin ningún beneficio carcelario, como
la rebaja de pena o dado que la pena aplicada (pena menor) da beneficio a
apelar.
La
nueva normativa legal nació de una petición ciudadana y lleva el nombre de ley
Emilia por la pequeña fallecida Emilia Silva Figueroa. Representa a muchas
familias y amigos que han perdido un ser querido a causa de un conductor
irresponsable con efectos del alcohol en su cuerpo. Con la nueva Ley Emilia,
que se encuentra vigente desde el 16 de septiembre de 2014, se sanciona con
cárcel efectiva de al menos un año a los conductores en estado de ebriedad que
generen lesiones graves, gravísimas o la muerte. Además, con esta reforma se
establece como delito fugarse del lugar del accidente y negarse a realizar el alcohotest
o la alcoholemia. De esta forma, la Ley Emilia complementa la Ley Tolerancia
Cero que entró en vigencia el año 2012, bajando los límites de alcohol
permitidos en la sangre para los conductores y aumentando las sanciones por
manejo en estado de ebriedad, como por ejemplo la cancelación de la licencia de
conducir.
Esta
normativa eleva las penas de la conducción bajo la influencia del alcohol o
sustancias estupefacientes que causen lesiones gravísimas o la muerte, cuya
penalidad va de tres a cinco años; la nueva ley fija entre tres y 10 años,
estableciendo, además, que no se podrá imponer una pena inferior a ese mínimo y
el condenado deberá cumplir al menos un año efectivo de cárcel antes de obtener
algún beneficio que implique la libertad. Simultáneamente, se aprobó una ley
que eleva la pena mínima del homicidio simple de cinco a 10 años y del
homicidio calificado, de 10 a 15 años.
El
año pasado se había presentado otro proyecto de ley con el mismo fin y a raíz
del mismo caso, que fue objeto de críticas por exacerbar el tratamiento del
delito de conducción en estado de ebriedad o bajo drogas con los mencionados
resultados -que al cabo es una figura de negligencia-, por crear un
desequilibrio en la valoración penal con respecto al homicidio, que es un ilícito
doloso que tiene una baja penalidad relativa en nuestro país, al tener asignado
un mínimo de apenas cinco años. Con ello, el responsable, si concurren
atenuantes, podría no cumplir pena efectiva, en circunstancias que el bien
jurídico protegido es la vida y se está cautelando de un ataque intencional.
No
obstante con la concreción de la Ley Emilia esta ha resultado más razonable y
coherente con el sistema penal que la propuesta original, subsisten aspectos
discutibles. Desde luego, no se permite que las atenuantes jueguen el papel de
rebajar la pena incluso más allá de la pena asignada al ilícito, como en la
generalidad de los delitos, lo que puede constituir una discriminación
arbitraria y, por lo mismo, ser objeto de impugnación ante el Tribunal Constitucional
por los afectados. Asimismo, debe cumplirse a todo evento un año de presidio,
norma que nuevamente constituye una discriminación frente a otros delitos. En
este aspecto, el problema está en que hoy los beneficios de cumplimiento
alternativo o la libertad condicional se otorgan en forma casi automática y sin
ponderar su conveniencia en cada caso, como correspondería. Cabría, entonces,
estudiar una reforma que haga más estricta la aplicación de estas normas y no
aprobar restricciones legales para ciertos delitos.
Aunque se castiga a
quienes provocan accidentes tras haber consumido alcohol, familiares de otras
víctimas critican que no se haga lo mismo con quienes manejan
irresponsablemente a exceso de velocidad. Bajo la consigna “si tomas, no manejes”, la semana pasada entró
en vigencia la tan esperada Ley Emilia, justo para el periodo de Fiestas
Patrias. De hecho, terminada la larga celebración de 4 días, se supo que ya
había 10 formalizados en el país por esta normativa, la mayoría de la zona centro
sur. Al término de este reportaje, todavía no existía ningún caso en la Región
de Coquimbo. Eso sí, Carabineros sorprendió entre el 17 y el 20 de septiembre a
33 personas en estado de ebriedad al volante, en lo que se refiere a la
provincia de Elqui.
En
otro aspecto, es negativo legislar en función del impacto que producen ciertos
casos, ya que provoca distorsiones y tratamientos poco equitativos entre
diversas situaciones. El sistema penal debe constituir un todo coherente y las
modificaciones parciales atentan contra este objetivo que se pretende lograr .
La
ley Emilia es sin duda una sin mayor importancia justicia misma que el gobierno deja de lado por poca importancia,
actitudes que no veo de tal modo que sean de mi agrado , ya que por ejemplo, a los
narcotraficantes se le aplica todo el peso de la ley siendo que hay veces que
ellos no le han causado la muerte a
nadie ni han querido causarla. También hay situaciones que solo se les ven enredados
en tal enrollo, que por el contrario del señor Fariña, este se encontraba en
estado de ebriedad arrojado por el alcotest practicado por carabineros de chile
autoridades competente para realizarlos. Este en pleno uso de sus conocimientos
de que está prohibido conducir bajo este efecto (otra ley infringida) sale
nuevamente, toma su auto en busca de comprar más alcohol y es en este trayecto
donde provoca el accidente con víctima fatal.
Super :)
ResponderEliminarmuy buen ensayo y un excelente punto de vista
ResponderEliminarbueno el ensayó
ResponderEliminarexcelente opinion.. tiene mucha claridad
ResponderEliminarme parece muy buena tu información
ResponderEliminarwow eres realmente increible,eres apotiocica
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